No te fíes...
- De tu colchón si tiene más de 10 años.
- De que el colchón que elegiste hace años siga siendo el más adecuado para ti.
- De que la tapicería de tu colchón esté lo suficientemente limpia e higiénica, incluso si ha estado enfundada.
- De que con el tiempo tu colchón no tenga ácaros.
- De las condiciones higiénicas de tu colchón después de haber transpirado, sufrido enfermedades, etc., durante años.
- De que los materiales con los que está fabricado tu colchón mantengan sus propiedades funcionales más tiempo del recomendado por los fabricantes.
- De la calidad de tu descanso si tu colchón no está en óptimas condiciones.
- De la percepción de confort que puede proporcionar un colchón que ya no es adecuado para ti.
- De que lo que era bueno para ti hace diez años siga siéndolo en la actualidad.
- De las marcas de colchones que prometen una garantía superior a los dos años. Puede ser una promesa irreal. Fíjate en la letra pequeña.
- De los colchones “milagro”…